Tipos de Aislamiento para Fachadas: Guía Completa de Eficiencia Energética

El aislamiento térmico de un edificio es el factor más determinante para lograr el confort interior y reducir drásticamente la factura de la luz. Conocer los tipos de aislamiento para fachadas disponibles en el mercado es el primer paso para una rehabilitación energética exitosa, permitiendo eliminar puentes térmicos y evitar problemas de humedades.

1. Sistema SATE (Aislamiento Térmico por el Exterior)

El SATE es actualmente una de las soluciones más demandadas en la rehabilitación de fachadas. Consiste en la aplicación de paneles aislantes (generalmente poliestireno expandido o lana mineral) adheridos directamente al muro exterior del edificio, protegidos posteriormente por un revestimiento decorativo.

Ventajas del sistema SATE

  • Eliminación de puentes térmicos: Al ser una capa continua, cubre la estructura del edificio (pilares y forjados).
  • No reduce espacio útil: Toda la intervención se realiza por fuera de la vivienda.
  • Inercia térmica: Mantiene la temperatura interior estable por más tiempo.
  • Estética renovada: Moderniza completamente el aspecto exterior del inmueble.

Nota del experto: El SATE es ideal para comunidades de vecinos que desean revalorizar la propiedad y solucionar problemas de condensación.

2. Fachada Ventilada

La fachada ventilada es considerada un sistema de gama alta debido a sus excelentes prestaciones técnicas y durabilidad. Este sistema crea una cámara de aire física entre el aislamiento (fijado al muro) y el revestimiento exterior, el cual se ancla mediante una estructura metálica.

Esquema de funcionamiento de una fachada ventilada con flujo de aire y efecto chimenea

El "Efecto Chimenea"

La clave de este tipo de aislamiento reside en la cámara de aire. En verano, el sol calienta el revestimiento exterior y el aire de la cámara asciende por convección (efecto chimenea), evacuando el calor y manteniendo el edificio fresco. En invierno, esta cámara actúa como un acumulador de calor y barrera extra.

Beneficios principales:

  • Máximo aislamiento acústico.
  • Protección total contra la lluvia y la humedad directa.
  • Mantenimiento casi nulo y larga vida útil.

3. Inyección de Aislante en Cámara de Aire

Si la fachada del edificio cuenta con una cámara de aire (común en construcciones a partir de los años 70-80) y no se desea o no se puede alterar la estética exterior, la inyección de aislamiento es la solución más rápida y económica.

Se realizan pequeñas perforaciones en la pared (desde el interior o exterior) y se inyecta material aislante a granel, como celulosa, lana de roca o perlas de poliestireno (EPS), hasta rellenar la cavidad.

¿Cuándo elegir la inyección en cámara?

  1. Cuando la normativa urbanística prohíbe modificar la fachada exterior.
  2. Si se busca una obra rápida sin andamiajes (en caso de hacerlo desde el interior).
  3. Para presupuestos más ajustados, aunque su eficiencia es menor que el SATE al no cubrir los puentes térmicos estructurales.

4. Aislamiento por el Interior (Trasdosado)

Consiste en instalar el material aislante (lanas minerales, planchas de EPS) en la cara interna de los muros, recubriéndolo habitualmente con placas de yeso laminado. Es una opción común en reformas integrales de pisos individuales cuando no hay acuerdo en la comunidad de vecinos para rehabilitar el exterior.

Instalación de paneles de lana de roca y estructura metálica para aislamiento interior

Desventajas a considerar

Aunque es una solución efectiva térmicamente, presenta dos inconvenientes mayores frente a los sistemas exteriores:

  • Pérdida de superficie útil: Se pierden entre 5 y 10 cm de espacio habitable en el perímetro de la vivienda.
  • Persistencia de puentes térmicos: Los encuentros de los forjados con la fachada siguen sin aislar, lo que conlleva riesgo de condensaciones intersticiales si no se instala correctamente una barrera de vapor.

Conclusión: ¿Qué sistema de aislamiento elegir?

La elección entre los diferentes tipos de aislamiento para fachadas dependerá del presupuesto, el estado del edificio y las normativas locales. Mientras que el SATE ofrece la mejor relación calidad-precio para edificios completos, la fachada ventilada aporta un plus de durabilidad y estética.

Para intervenciones individuales o con restricciones estéticas, la inyección en cámara o el aislamiento interior son alternativas viables para mejorar la calificación energética de su hogar.

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